D'Cuba Jazz
Domingo, 22 de Agosto, 2021
Desde pequeño, hijo de la cantante y bailarina Mercedes Cortés y el
baterista Roberto Fonseca, escuchó en su casa diversas sonoridades y con
11 años descubrió los géneros urbanos y la improvisación, esta última
apreciada por él como un medio para visibilizar y experimentar estados
emocionales.
`Fue entonces cuando decidí que el jazz formara parte de mi vida como
sentimiento de libertad y herramienta de comunicación con las personas.
Formé grupos de ese género en la escuela, sin mucho dominio, pero sí con
el interés del estudio y el aprendizaje`, afirmó en entrevista con
Prensa Latina.
Especialmente conmovido por la destreza del trompetista y compositor
estadounidense Miles Dewey Davis (1926-1991), Fonseca definió un acento
peculiar y una forma de tocar percusiva, desde la improvisación rítmica
y el minimalismo.
`Soy graduado de música clásica y puedo interpretar las obras de Serguéi
Rajmáninov, Johann Sebastian Bach y Ludwig van Beethoven, pero prefiero
buscar colores en la música y los espacios o silencios, soy muy sensible
a la armonía`, reconoció el artista.
Tras su debut en 1991 en el Festival de Jazz de La Habana, grabó su
primer disco En el Comienzo, junto a Javier Zalba y el grupo
Temperamento, fonograma nominado como Mejor Álbum de Jazz de Cuba en
1999 y luego Akokan, cuyo significado es corazón en dialecto africano
yoruba.
La inspiración emana de su propio entorno: `una hoja que se mueve, una
ola, una persona que camina`, de ahí ese estilo perfectamente
reconocible, y la historia nace en el silencio de su habitación donde la
melodía es la protagonista y reflejo inexorable de su vida.
Considera que el jazz creado en el país antillano gana terreno a nivel
internacional pues `todos quieren saber qué hacen los músicos cubanos y
una de las intenciones del JazzPlaza es despertar el interés en el
artista foráneo, la necesidad de visitar el país, aprender y tocar con
nosotros`, afirmó el pianista.
El preludio de ese evento internacional, constituido en 1980, fueron los
conciertos promovidos por el cantante y multiinstrumentista Bobby
Carcacés en la Casa de Cultura del habanero municipio Plaza de la
Revolución y, actualmente, reúne a solistas y agrupaciones del mundo.
El sueño de Fonseca es que todos los músicos internacionales visiten
Cuba para experimentar las prácticas culturales emanadas de
celebraciones típicas como las fiestas de santo, los toques de rumba,
las festividades campesinas o los conciertos de música tradicional,
inclusive el ballet y las obras de teatro.
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Roberto Fonseca; Cuba siempre presente en el diálogo intercultural del jazz
NOTICIAS
Roberto Fonseca; Cuba siempre presente en el diálogo intercultural del jazz

Por: Danay Galletti Hernandez
Fecha: 2021.05.03
Fuente: Prensa Latina
Desde pequeño, hijo de la cantante y bailarina Mercedes Cortés y el
baterista Roberto Fonseca, escuchó en su casa diversas sonoridades y con
11 años descubrió los géneros urbanos y la improvisación, esta última
apreciada por él como un medio para visibilizar y experimentar estados
emocionales.
`Fue entonces cuando decidí que el jazz formara parte de mi vida como
sentimiento de libertad y herramienta de comunicación con las personas.
Formé grupos de ese género en la escuela, sin mucho dominio, pero sí con
el interés del estudio y el aprendizaje`, afirmó en entrevista con
Prensa Latina.
Especialmente conmovido por la destreza del trompetista y compositor
estadounidense Miles Dewey Davis (1926-1991), Fonseca definió un acento
peculiar y una forma de tocar percusiva, desde la improvisación rítmica
y el minimalismo.
`Soy graduado de música clásica y puedo interpretar las obras de Serguéi
Rajmáninov, Johann Sebastian Bach y Ludwig van Beethoven, pero prefiero
buscar colores en la música y los espacios o silencios, soy muy sensible
a la armonía`, reconoció el artista.
Tras su debut en 1991 en el Festival de Jazz de La Habana, grabó su
primer disco En el Comienzo, junto a Javier Zalba y el grupo
Temperamento, fonograma nominado como Mejor Álbum de Jazz de Cuba en
1999 y luego Akokan, cuyo significado es corazón en dialecto africano
yoruba.
La inspiración emana de su propio entorno: `una hoja que se mueve, una
ola, una persona que camina`, de ahí ese estilo perfectamente
reconocible, y la historia nace en el silencio de su habitación donde la
melodía es la protagonista y reflejo inexorable de su vida.
Considera que el jazz creado en el país antillano gana terreno a nivel
internacional pues `todos quieren saber qué hacen los músicos cubanos y
una de las intenciones del JazzPlaza es despertar el interés en el
artista foráneo, la necesidad de visitar el país, aprender y tocar con
nosotros`, afirmó el pianista.
El preludio de ese evento internacional, constituido en 1980, fueron los
conciertos promovidos por el cantante y multiinstrumentista Bobby
Carcacés en la Casa de Cultura del habanero municipio Plaza de la
Revolución y, actualmente, reúne a solistas y agrupaciones del mundo.
El sueño de Fonseca es que todos los músicos internacionales visiten
Cuba para experimentar las prácticas culturales emanadas de
celebraciones típicas como las fiestas de santo, los toques de rumba,
las festividades campesinas o los conciertos de música tradicional,
inclusive el ballet y las obras de teatro.
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