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LA TRAVESIA DE JOAQUÍN BETANCOURT

Por: Isely Ravelo Rojas
Fecha: 2021.01.23
Fuente: Diario Jazz Plaza 2021

Fue el abuelo quien lo llevó a conocer el violín durante un concierto de la Sinfónica Nacional en su natal Camagüey, cuando apenas era un niño. Y es que para Joaquín Julio Betancourt Jackman la música es una herencia familiar, ese escape espiritual en el que siempre quiere estar. Es su vida. Con nueve años formó parte de la primera convocatoria de la Escuela Nacional de Arte (ENA) en La Habana, gracias a un llamado que leyó en 1962 en el periódico Hoy. Es así como ingresa en la especialidad de violín y lo combina con los estudios de Dirección Orquestal.

Durante esa etapa colabora como profesor en la República Popular de Angola y canaliza sus inquietudes artísticas en varias agrupaciones que lidera, entre ellas el «Treceto» de la Escuela Nacional de Arte, con el que asiste al X Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, celebrado en 1973 en Berlín, República Democrática Alemana, y la icónica Opus 13. Todavía se recuerda la interpretación del Doble concierto para violines, de Joan Sebastián Bach, que realizó la orquesta en la década de los ochenta, en una de las ediciones del Festival Internacional Jazz Plaza. Con esta agrupación, durante doce años como director, compositor y arreglista principal, Betancourt promovió la música cubana joven de esa generación en México, Argentina, Perú, España, Italia, Grecia, Polonia, Suecia, Finlandia, Noruega y Estados Unidos.

Luego de la banda Opus 13, el Premio Nacional de Música 2019 formó la agrupación Banda JB, y en el año 1994 dirige la orquesta de Isaac Delgado. En este periodo sobresale su presencia en la dirección de la orquesta de José Alberto «El Canario», acompañando a Isaac Delgado en el Madison Square Garden de Nueva York.

MÁS DE 100 DISCOS PRODUCIDOS: EL
RÉCORD PERSONAL DE JOAQUÍN BETANCOURT

Desde 1998, Joaquín Betancourt desarrolla una intensa y exitosa carrera como productor discográfico. Una etapa que, en su opinión, «todavía no ha terminado». En tal sentido, con más de cien discos en su haber sobresale la producción La rumba soy yo, que realizó junto a la musicóloga Cary Diez en el año 2000, un proyecto donde ambos reunieron a las estrellas cubanas de ese complejo genérico. El CD obtuvo el primer Grammy Latino concedido al sello Bis Music. Igualmente, Joaquín Betancourt realizó otras colaboraciones con artistas de talla internacional como Cesaria Évora, la Filarmónica de Los Ángeles, Chucho Valdés, Omara Portuondo, Tania Libertad, José María Cano, Alex Cuba y Craig David.

SU JOVEN JAZZ BAND

«Este proyecto me sorprendió en la vida. La idea surgió a partir de un concierto que se realizó en una sala del Teatro Nacional con la agrupación Sexto Sentido. La formé para hacer un evento dedicado a la Orquesta de Música Moderna, en un festival Jojazz, lo cual gustó mucho y comenzó a ser solicitada».

Con más de diez años de fundada, la Joven Jazz Band funciona como una unidad docente para enseñar a los nuevos talentos a tocar en conjunto. Al mismo tiempo, la agrupación salda una deuda con la música cubana, pues dicho formato se había perdido del escenario nacional.

En la Joven Jazz Band tuvieron espacio músicos como Michel Herrera, hoy un saxofonista consagrado; el multipremiado guitarrista Héctor Quintana, el trombonista Yoandry Argudín y Zunilda Remigio, única cantante que acompaña a la banda desde su nacimiento.

La agrupación ha protagonizado en los últimos años importantes eventos culturales cubanos: Cubadisco 2018, donde obtuvo el premio en la categoría Jazz Ensamble, por el CD Mambazo (Producciones Colibrí); dos conciertos homenaje al centenario del natalicio de Benny Moré en 2019, realizados en el capitalino Teatro Mella; y la presentación de la Joven Jazz Band junto al reconocido saxofonista norteamericano Bill Evans durante el Festival Internacional Jazz Plaza 2020.

Joaquín Betancourt, quien tiene como paradigmas dentro de la profesión al maestro Leo Brouwer, Rafael Somavilla y Chucho Valdés, es un amante de las películas, pero su travesía vital es la música. Polifacético como pocos, aficionado al béisbol y la lectura sobre temas de historia universal. Violinista, orquestador, compositor, director de orquesta, profesor y productor musical. Un imprescindible en la escena musical cubana.


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