D'Cuba Jazz
Sábado, 28 de Agosto, 2021
situado en lo que hoy conocemos como Harlem fue arrendado por los
productores musicales Jules Hurtig y Harry Seamon. Ese mismo año abrió
sus puertas el Hurtig and Seamon’s Burlesque Theater donde la parodia,
la ironía incluso la difamación eran sus protagonistas.
En el censo de Harlem de esos años el porcentaje de afroamericanos era
del 10% y tenía prohibida la entrada al teatro.
En 1928 el teatro burlesco cerró sus puertas al declararse en
bancarrota. En 1932, Sidney Cohen presidente de The Motion Theater
Owners of América lo compró para vendérselo a Leo Brecher y Frank
Schiffman dueños de varios teatros en Broadway.
En el censo de Harlem de 1930 el porcentaje de afroamericanos era del 70%.
Brecher y Schiffman cambiaron el formato del espectáculo que pasó del
burlesco a revista de variedades. Sus planes de marketing los enfocaron
pensando sobre todo en la creciente comunidad afroamericana de Harlem.
Al teatro lo denominaron 125th Street Apollo Theater.
La inauguración fue el 26 de enero de 1934 y bajo la denominación de
“Jazz à la Carte” actuaron: de maestro de ceremonias el actor, bailarín
y coreógrafo Ralph Cooper; la vocalista Aida Ward protagonista de varias
“parades” del Cotton Club junto a la orquesta de Duke Ellington o Cab
Calloway; la orquesta del saxofonista y compositor Benny Carter.
Ese mismo año de 1934 el Apollo Theater institucionalizó “The Amateur
Night” un apartado dentro de la programación de los miércoles donde
cualquier artista podía demostrar toda su valía. Luego el público
presente dictaría sentencia.
La primera ganadora de esa noche tan especial fue una joven de dieciséis
años que tenía desde niña el sueño de convertirse en bailarina. Las
musas que mueven los hilos de la música tenían otro destino para ella.
La joven se dio cuenta de que la actuación que le iba a preceder incluía
bailarines profesionales y eso se convertía en todo un hándicap para
ella. Decidió cantar y eligió el tema “Judy” de Hoagy Carmicheal
cautivando al público que llenaba el Apollo Theater. El respetable le
pidió que interpretara una canción más y se decantó por la titulada “The
Object of my Affections” <https://youtu.be/oslbxm1MA9E> que en esos
momentos era muy popular en las voces de The Boswell Sisters. La joven
ganó el concurso, además de 25$ y un contrato por una semana en el
teatro. El nombre de esa vocalista es Ella Fitzgerald.
A las pocas semanas el baterista y director de la banda residente del
Savoy Ballroom, Chick Webb le preguntó a la joven de dieciséis años si
quería incorporarse a su orquesta a pesar de no poseer la belleza
standard que se les supone a las vocalistas. Su voz la convertía en una
diva. Ella permaneció en la banda de Webb hasta su fallecimiento
acaecido en 1939 durante una gira. La vocalista tomó las riendas de la
banda y continuó con la tournée bajo el nuevo nombre de Ella Fitzgerald
and Her Famous Orchestra. Al cabo de un par de años agotada del esfuerzo
que suponía dirigir la orquesta y cantar casi a diario, disolvió la banda.
En el año 1934 el Apollo Theater contrató a Billie Holiday para una
audición. La cantante hasta entonces solo había grabado dos canciones el
año anterior con la orquesta de Benny Goodman que apenas habían tenido
trascendencia por su inexistente publicidad. Así pues, Billie era una
auténtica desconocida para prácticamente toda la audiencia del Apollo
Theater. La cantante, con sus diecinueve años, era consciente de lo que
significaba actuar en ese teatro. Un fracaso en sus escenarios era muy
difícil de superar. Ella lo contó así en su autobiografía Lady Sings the
Blues: “El espectáculo estaba programado para las diez de la mañana y
cuando me llegó el turno había ido al baño dieciocho veces. El cómico
Pigmeat Markham me salvó la vida. Estaban tocando la introducción y yo
me encontraba entre bastidores. En el último momento le cogí del brazo y
le pedí que hiciera algo porque no tenía más remedio que volver al servicio.
-Nada de servicios, chica – me dijo Pigmeat – Saldrás a escena – notó
que estaba asustada, de modo que me agarró y me dio un buen empujón.
Cuando mis pasos se detuvieron estaba en medio del escenario. De alguna
manera llegué hasta el micro. Me temblaban tanto las rodillas que la
gente no sabía si bailaría o cantaría. Ni siquiera cuando abrí la boca
estaban seguros. Una tía de la primera fila gritó: ‘Mira, baila y canta
al mismo tiempo’.
Empecé con una canción de Bernie Hanighen “If the moon turns green”.
Cuando ataqué “The man I love” <https://youtu.be/rWvxsQCqi_M> me sentía
bien. Entonces la sala fue un estallido. No hay nada como el público del
Apollo. Están perfectamente despiertos a esa hora de la mañana. Volví a
actuar en él a la semana siguiente, algo insólito allí, aunque sea yo
quien lo diga. Y lo digo”.
Sarah Vaughan junto a su amiga Doris Robinson se desplazaron a Nueva
York en 1942 con la pretensión de hacerse un hueco en el universo del
jazz. La primera en intentarlo fue Doris que se presentó al concurso del
Apollo “Amateur Night” como vocalista acompañada al piano por su amiga
Sarah. Quedaron en segundo lugar. Al cabo de un año a Sarah, con 19
años, se le despertó el gusanillo que se le había quedado de su
participación en el Apollo y decidió apuntarse a “Amateur Night”. La
fecha exacta del año 1943 es incierta, pero lo que sí ha trascendido fue
que cantó la extraordinaria canción“Body and Soul”
<https://youtu.be/vUCo1kS7SrA> y ganó. Como premio le dieron 10$ y un
contrato de una semana en el Apollo. Ese contrato tardó unos meses en
hacerse efectivo, pero al final la llamaron para que hiciera de telonera
de Ella Fitzgerald en la primavera de 1943. Durante esas actuaciones le
vio el pianista y director de banda Earl “Fatha” Hines y le ofreció un
contrato como vocalista de la banda junto a Billy Eckstine. Este último
creó su propia orquesta e invitó, a mediados de 1944, a Sarah Vaughan a
que se convirtiera en la cantante de la misma. Ella aceptó y el 5 de
diciembre de 1944 y en Nueva York grabó su primera canción “I’ll wait
and pray”. <https://youtu.be/0m9wd3NoZpQ> Y estos fueron los comienzos
de una triunfante carrera que llevó a Sarah Vaughan al podio donde se
encuentran las grande Damas del Jazz.
Una curiosa tradición de “Amateur Night” tiene que ver con el “Árbol de
la Esperanza” (Tree of Hope). Prácticamente desde que comenzaron estos
eventos todo concursante tocaba una especial pieza de madera antes de
salir a escena. Ese trozo de madera formó parte del “Árbol de la
Esperanza” un legendario roble que estaba situado detrás del Lafayetee
Theater y el Connie’s Inn. El árbol era un informal punto de encuentro
de las personas dedicadas al “show business” donde los grandes artistas
de Harlem contaban anécdotas acerca de ellos mismos y los aspirantes a
serlo escuchaban y soñaban. Cuando la Séptima Avenida se expandió en
1935 cortaron el árbol, pero Ralph Cooper – el maestro de ceremonias del
Apollo – se llevó un pedazo como recuerdo. Lo barnizó y lo colocó en una
columna que la situó en un lugar del escenario donde la audiencia y los
artistas lo pudieran ver como un símbolo del “show business” en Harlem.
Los contendientes de la “Amateur Night” comienzan tocándolo para que les
de suerte y ser admitidos como nuevos miembros del Apollo.
En el Apollo te comprabas una entrada y con ella podías pasarte el día
entero viendo sus diferentes propuestas. En los años 30 la programación,
que no seguía siempre el mismo orden, empezaba a las 10 de la mañana con
un corto cinematográfico al que le seguían unos dibujos animados.
Después venía un noticiario y el largometraje programado. Tras un breve
descanso el Maestro de Ceremonias anunciaba: “Señoras y señores llegó el
momento del show en el Apollo, la banda tocará nuestra canción ‘I may be
wrong, but I think you’re wonderful’” y el show comenzará”. A partir de
aquí las bailarinas demostraban sus habilidades, como los bailarines de
claqué y los acróbatas. Los cómicos hacían reír. Los cantantes daban sus
recitales y la orquesta ofrecía su concierto como acto final.
Era algo totalmente habitual que importantes personajes del mundo del
espectáculo se sentaran en las butacas del Apollo Theater con el
propósito de encontrar nuevas ideas que les pudieran servir para
ponerlas en práctica en sus respectivas obras. La “Amateur Night” era un
filón para los buscadores de nuevos talentos. Los compositores y
letristas estaban atentos por si alguna canción les sorprendía bien por
su melodía, letra o armonía. Esto le sucedió al compositor Saul Chaplin
y al letrista Sammy Cahn.
El mundo del show business, con su epicentro en Broadway, estuvo en
manos de judíos prácticamente desde sus comienzos a finales del siglo
XIX. Además, existieron un buen número de teatros donde solo se
escenificaban obras en yiddish.
En el año 1932 y en el Rolland Theater se estrenó el musical “Men Ken
Lebn Nor Mem Lost Nisht” (Tú podrías vivir, pero ellos no te dejan) que
fue un rotundo fracaso ya que se representó solamente el día del
estreno. Una de las canciones de la revista se titulaba “Bei Mir Bistu
Shein” (Tú eres para mí maravillosa) escrita por Jacob Jacobs (letra) y
Sholom Secunda (música).
Es todo un misterio cómo logró esta canción dar el salto al Apollo
Theater de Harlem unos años más tarde. Allí sobre sus escenarios el dúo,
Johnny and George, hacía las delicias del público cuando cantaba “Bei
Mir Bistu Shein” en yiddish.
En el año 1937 el compositor Saul Chaplin y el letrista Sammy Cahn se
sentaron cómodamente en las butacas del Apollo Theater para ver el
espectáculo y escucharon al dúo interpretar la canción judía. Se
quedaron encantados de la melodía y sorprendidos de la entusiasta
reacción del público. Chaplin le comentó a Cahn: ¿Te figuras el éxito
que tendría esta canción si le escribieran una letra en inglés y la
gente entendiera lo que en ella se dice?
Saul y Sammy se pusieron a ello no sin antes pedir permiso a Sholom
Secunda que les vendió los derechos de edición de la canción por 60 $
que repartió con Jacobs.
Chaplin y Cahn escribieron la letra en inglés, pero curiosamente dejaron
el título de la canción en su versión original. Se la ofrecieron
primeramente a Tommy Dorsey que la rechazó de plano debido precisamente
a que el título estaba en yiddish. Optaron finalmente por proponérsela a
un trío de muchachas totalmente desconocidas y llamadas The Andrews
Sisters. El éxito fue apabullante, lanzó al estrellato al trío y colocó
a “Bei Mir Bistu Shein” <https://youtu.be/EGveTSQbH30> en el nº 1 de
ventas en el año 1938. Sin embargo, algo de razón tenía Tommy Dorsey con
respecto al título ya que los clientes cuando se acercaban a las tiendas
de discos para comprarla la pedían como: “Buy a beer, Mr. Shane” (Compre
una cerveza, Señor Shane).
En el año 1991, el Estado de Nueva York compró el Apollo Theater y creó
una sociedad sin ánimo de lucro, The Apollo Theater Foundation Inc., que
dirige, patrocina y programa. …Y siguen naciendo estrellas y forjándose
leyendas.
La canción que os propongo que escuchéis es la que servía de
presentación en el Apollo Theater.
“I may be wrong (but I think you’re wonderful)” que la compuso Henry
Sullivan con letra de Harry Ruskin en 1929. La interpreta el grupo vocal
The Mills Brothers junto a la orquesta de Count Basie. La grabación se
realizó en el año 1968 y fue uno de los cortes del álbum “Count Basie &
The Board of Directors with The Mills Brothers.
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DE INTERES: Apollo Theater: Donde nacen las estrellas y se forjan las leyendas
NOTICIAS
DE INTERES: Apollo Theater: Donde nacen las estrellas y se forjan las leyendas

Fecha: 2020.08.30
Fuente: Los latidos del Jazz
situado en lo que hoy conocemos como Harlem fue arrendado por los
productores musicales Jules Hurtig y Harry Seamon. Ese mismo año abrió
sus puertas el Hurtig and Seamon’s Burlesque Theater donde la parodia,
la ironía incluso la difamación eran sus protagonistas.
En el censo de Harlem de esos años el porcentaje de afroamericanos era
del 10% y tenía prohibida la entrada al teatro.
En 1928 el teatro burlesco cerró sus puertas al declararse en
bancarrota. En 1932, Sidney Cohen presidente de The Motion Theater
Owners of América lo compró para vendérselo a Leo Brecher y Frank
Schiffman dueños de varios teatros en Broadway.
En el censo de Harlem de 1930 el porcentaje de afroamericanos era del 70%.
Brecher y Schiffman cambiaron el formato del espectáculo que pasó del
burlesco a revista de variedades. Sus planes de marketing los enfocaron
pensando sobre todo en la creciente comunidad afroamericana de Harlem.
Al teatro lo denominaron 125th Street Apollo Theater.
La inauguración fue el 26 de enero de 1934 y bajo la denominación de
“Jazz à la Carte” actuaron: de maestro de ceremonias el actor, bailarín
y coreógrafo Ralph Cooper; la vocalista Aida Ward protagonista de varias
“parades” del Cotton Club junto a la orquesta de Duke Ellington o Cab
Calloway; la orquesta del saxofonista y compositor Benny Carter.
Ese mismo año de 1934 el Apollo Theater institucionalizó “The Amateur
Night” un apartado dentro de la programación de los miércoles donde
cualquier artista podía demostrar toda su valía. Luego el público
presente dictaría sentencia.
La primera ganadora de esa noche tan especial fue una joven de dieciséis
años que tenía desde niña el sueño de convertirse en bailarina. Las
musas que mueven los hilos de la música tenían otro destino para ella.
La joven se dio cuenta de que la actuación que le iba a preceder incluía
bailarines profesionales y eso se convertía en todo un hándicap para
ella. Decidió cantar y eligió el tema “Judy” de Hoagy Carmicheal
cautivando al público que llenaba el Apollo Theater. El respetable le
pidió que interpretara una canción más y se decantó por la titulada “The
Object of my Affections” <https://youtu.be/oslbxm1MA9E> que en esos
momentos era muy popular en las voces de The Boswell Sisters. La joven
ganó el concurso, además de 25$ y un contrato por una semana en el
teatro. El nombre de esa vocalista es Ella Fitzgerald.
A las pocas semanas el baterista y director de la banda residente del
Savoy Ballroom, Chick Webb le preguntó a la joven de dieciséis años si
quería incorporarse a su orquesta a pesar de no poseer la belleza
standard que se les supone a las vocalistas. Su voz la convertía en una
diva. Ella permaneció en la banda de Webb hasta su fallecimiento
acaecido en 1939 durante una gira. La vocalista tomó las riendas de la
banda y continuó con la tournée bajo el nuevo nombre de Ella Fitzgerald
and Her Famous Orchestra. Al cabo de un par de años agotada del esfuerzo
que suponía dirigir la orquesta y cantar casi a diario, disolvió la banda.
En el año 1934 el Apollo Theater contrató a Billie Holiday para una
audición. La cantante hasta entonces solo había grabado dos canciones el
año anterior con la orquesta de Benny Goodman que apenas habían tenido
trascendencia por su inexistente publicidad. Así pues, Billie era una
auténtica desconocida para prácticamente toda la audiencia del Apollo
Theater. La cantante, con sus diecinueve años, era consciente de lo que
significaba actuar en ese teatro. Un fracaso en sus escenarios era muy
difícil de superar. Ella lo contó así en su autobiografía Lady Sings the
Blues: “El espectáculo estaba programado para las diez de la mañana y
cuando me llegó el turno había ido al baño dieciocho veces. El cómico
Pigmeat Markham me salvó la vida. Estaban tocando la introducción y yo
me encontraba entre bastidores. En el último momento le cogí del brazo y
le pedí que hiciera algo porque no tenía más remedio que volver al servicio.
-Nada de servicios, chica – me dijo Pigmeat – Saldrás a escena – notó
que estaba asustada, de modo que me agarró y me dio un buen empujón.
Cuando mis pasos se detuvieron estaba en medio del escenario. De alguna
manera llegué hasta el micro. Me temblaban tanto las rodillas que la
gente no sabía si bailaría o cantaría. Ni siquiera cuando abrí la boca
estaban seguros. Una tía de la primera fila gritó: ‘Mira, baila y canta
al mismo tiempo’.
Empecé con una canción de Bernie Hanighen “If the moon turns green”.
Cuando ataqué “The man I love” <https://youtu.be/rWvxsQCqi_M> me sentía
bien. Entonces la sala fue un estallido. No hay nada como el público del
Apollo. Están perfectamente despiertos a esa hora de la mañana. Volví a
actuar en él a la semana siguiente, algo insólito allí, aunque sea yo
quien lo diga. Y lo digo”.
Sarah Vaughan junto a su amiga Doris Robinson se desplazaron a Nueva
York en 1942 con la pretensión de hacerse un hueco en el universo del
jazz. La primera en intentarlo fue Doris que se presentó al concurso del
Apollo “Amateur Night” como vocalista acompañada al piano por su amiga
Sarah. Quedaron en segundo lugar. Al cabo de un año a Sarah, con 19
años, se le despertó el gusanillo que se le había quedado de su
participación en el Apollo y decidió apuntarse a “Amateur Night”. La
fecha exacta del año 1943 es incierta, pero lo que sí ha trascendido fue
que cantó la extraordinaria canción“Body and Soul”
<https://youtu.be/vUCo1kS7SrA> y ganó. Como premio le dieron 10$ y un
contrato de una semana en el Apollo. Ese contrato tardó unos meses en
hacerse efectivo, pero al final la llamaron para que hiciera de telonera
de Ella Fitzgerald en la primavera de 1943. Durante esas actuaciones le
vio el pianista y director de banda Earl “Fatha” Hines y le ofreció un
contrato como vocalista de la banda junto a Billy Eckstine. Este último
creó su propia orquesta e invitó, a mediados de 1944, a Sarah Vaughan a
que se convirtiera en la cantante de la misma. Ella aceptó y el 5 de
diciembre de 1944 y en Nueva York grabó su primera canción “I’ll wait
and pray”. <https://youtu.be/0m9wd3NoZpQ> Y estos fueron los comienzos
de una triunfante carrera que llevó a Sarah Vaughan al podio donde se
encuentran las grande Damas del Jazz.
Una curiosa tradición de “Amateur Night” tiene que ver con el “Árbol de
la Esperanza” (Tree of Hope). Prácticamente desde que comenzaron estos
eventos todo concursante tocaba una especial pieza de madera antes de
salir a escena. Ese trozo de madera formó parte del “Árbol de la
Esperanza” un legendario roble que estaba situado detrás del Lafayetee
Theater y el Connie’s Inn. El árbol era un informal punto de encuentro
de las personas dedicadas al “show business” donde los grandes artistas
de Harlem contaban anécdotas acerca de ellos mismos y los aspirantes a
serlo escuchaban y soñaban. Cuando la Séptima Avenida se expandió en
1935 cortaron el árbol, pero Ralph Cooper – el maestro de ceremonias del
Apollo – se llevó un pedazo como recuerdo. Lo barnizó y lo colocó en una
columna que la situó en un lugar del escenario donde la audiencia y los
artistas lo pudieran ver como un símbolo del “show business” en Harlem.
Los contendientes de la “Amateur Night” comienzan tocándolo para que les
de suerte y ser admitidos como nuevos miembros del Apollo.
En el Apollo te comprabas una entrada y con ella podías pasarte el día
entero viendo sus diferentes propuestas. En los años 30 la programación,
que no seguía siempre el mismo orden, empezaba a las 10 de la mañana con
un corto cinematográfico al que le seguían unos dibujos animados.
Después venía un noticiario y el largometraje programado. Tras un breve
descanso el Maestro de Ceremonias anunciaba: “Señoras y señores llegó el
momento del show en el Apollo, la banda tocará nuestra canción ‘I may be
wrong, but I think you’re wonderful’” y el show comenzará”. A partir de
aquí las bailarinas demostraban sus habilidades, como los bailarines de
claqué y los acróbatas. Los cómicos hacían reír. Los cantantes daban sus
recitales y la orquesta ofrecía su concierto como acto final.
Era algo totalmente habitual que importantes personajes del mundo del
espectáculo se sentaran en las butacas del Apollo Theater con el
propósito de encontrar nuevas ideas que les pudieran servir para
ponerlas en práctica en sus respectivas obras. La “Amateur Night” era un
filón para los buscadores de nuevos talentos. Los compositores y
letristas estaban atentos por si alguna canción les sorprendía bien por
su melodía, letra o armonía. Esto le sucedió al compositor Saul Chaplin
y al letrista Sammy Cahn.
El mundo del show business, con su epicentro en Broadway, estuvo en
manos de judíos prácticamente desde sus comienzos a finales del siglo
XIX. Además, existieron un buen número de teatros donde solo se
escenificaban obras en yiddish.
En el año 1932 y en el Rolland Theater se estrenó el musical “Men Ken
Lebn Nor Mem Lost Nisht” (Tú podrías vivir, pero ellos no te dejan) que
fue un rotundo fracaso ya que se representó solamente el día del
estreno. Una de las canciones de la revista se titulaba “Bei Mir Bistu
Shein” (Tú eres para mí maravillosa) escrita por Jacob Jacobs (letra) y
Sholom Secunda (música).
Es todo un misterio cómo logró esta canción dar el salto al Apollo
Theater de Harlem unos años más tarde. Allí sobre sus escenarios el dúo,
Johnny and George, hacía las delicias del público cuando cantaba “Bei
Mir Bistu Shein” en yiddish.
En el año 1937 el compositor Saul Chaplin y el letrista Sammy Cahn se
sentaron cómodamente en las butacas del Apollo Theater para ver el
espectáculo y escucharon al dúo interpretar la canción judía. Se
quedaron encantados de la melodía y sorprendidos de la entusiasta
reacción del público. Chaplin le comentó a Cahn: ¿Te figuras el éxito
que tendría esta canción si le escribieran una letra en inglés y la
gente entendiera lo que en ella se dice?
Saul y Sammy se pusieron a ello no sin antes pedir permiso a Sholom
Secunda que les vendió los derechos de edición de la canción por 60 $
que repartió con Jacobs.
Chaplin y Cahn escribieron la letra en inglés, pero curiosamente dejaron
el título de la canción en su versión original. Se la ofrecieron
primeramente a Tommy Dorsey que la rechazó de plano debido precisamente
a que el título estaba en yiddish. Optaron finalmente por proponérsela a
un trío de muchachas totalmente desconocidas y llamadas The Andrews
Sisters. El éxito fue apabullante, lanzó al estrellato al trío y colocó
a “Bei Mir Bistu Shein” <https://youtu.be/EGveTSQbH30> en el nº 1 de
ventas en el año 1938. Sin embargo, algo de razón tenía Tommy Dorsey con
respecto al título ya que los clientes cuando se acercaban a las tiendas
de discos para comprarla la pedían como: “Buy a beer, Mr. Shane” (Compre
una cerveza, Señor Shane).
En el año 1991, el Estado de Nueva York compró el Apollo Theater y creó
una sociedad sin ánimo de lucro, The Apollo Theater Foundation Inc., que
dirige, patrocina y programa. …Y siguen naciendo estrellas y forjándose
leyendas.
La canción que os propongo que escuchéis es la que servía de
presentación en el Apollo Theater.
“I may be wrong (but I think you’re wonderful)” que la compuso Henry
Sullivan con letra de Harry Ruskin en 1929. La interpreta el grupo vocal
The Mills Brothers junto a la orquesta de Count Basie. La grabación se
realizó en el año 1968 y fue uno de los cortes del álbum “Count Basie &
The Board of Directors with The Mills Brothers.
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