D'Cuba Jazz
Sábado, 28 de Agosto, 2021
Rhyth-mania y en ella la cantante Aida Ward junto a la banda de Cab
Calloway interpretó la canción “I love a parade” compuesta por Harold
Arlen y letra de Ted Koehler. El éxito que alcanzó este tema entre el
público que asistió al espectáculo durante los meses en que este se
representó fue tal que, a partir de entonces, a las revistas del Cotton
Club se les denominaron “parades”.
Nos encontramos en el año 1933 y los directores artísticos del club
están preparando la que en un par de meses se va a convertir en la
veintidosava “parade”. La parte musical está a cargo del tándem
Arlen-Koehler. Ambos habían trabajado especialmente en una canción
titulada “Stormy Weather” pensada expresamente para que la cantara Cab
Calloway junto a su orquesta. Sus deseos se desvanecieron al enterarse
de que la orquesta contratada para esta edición era la de Duke
Ellington. Calloway era un artista muy difícil de sustituir, sobre todo
en el Cotton Club, después de su triunfo espectacular con la canción
“Minnie the Moocher”
obtenido dos años antes.
Arlen y Koehler no necesitaron pensar demasiado para decidir
conjuntamente que la artista idónea para sustituir al histriónico
Calloway era la vocalista Ethel Waters y se interesaron por su situación
profesional. Las noticias que les llegaron no fueron nada halagüeñas. La
vocalista estaba atravesando uno de los peores momentos de su vida,
tanto en el aspecto personal como profesional. Su matrimonio con el
empresario Eddie Matthews estaba llegando de muy malos modos a un penoso
final después de tres años de convivencia. En el aspecto artístico
estaba “secuestrada” por Al Capone en Chicago que le permitía actuar
exclusivamente en sus clubes lo que se estaba convirtiendo en un
auténtico infierno ya que nadie se atrevía a contratarla por temor a
posibles represalias por parte del mafioso.
El compositor y el letrista empezaron a mover sus hilos comenzando por
el dueño del Cotton Club, el gánster y contrabandista de licores Owney
Madden apodado “The Killer” que había formado parte de la banda de Al
Capone en sus años en Chicago. Ni que decir tiene que todo el alcohol
que se consumía en el Club, y se consumía mucho, lo proporcionaba
Madden. A la Ley Seca aún le quedaba casi un año de vigencia. Al final
el resultado de ese movimiento de hilos fructificó y Ethel Waters fue
contratada por el Cotton Club en unas condiciones dinerarias como ningún
artista las había logrado hasta entonces. Sus primeras palabras ante
Harlen y Koehler fueron de agradecimiento por haberla sacado con vida de
Chicago. Cuando ambos le enseñaron la canción “Stormy Weather” se quedó
impresionada, no solo por la música sino también porque su letra
relataba amores rotos, vidas desgraciadas y la cantante se veía
reflejada en ella.
El 16 de abril de 1933 se estrenó la nueva “parade” del Cotton Club que
además la habían titulado “Stormy Weather” y la selecta clientela del
local lo llenó para escuchar a Ethel Waters junto a la orquesta de Duke
Ellington. Ella relató en su autobiografía escrita en 1951 y titulada
“His Eye Is On The Sparrow” lo siguiente:
“Stormy Weather” era la perfecta expresión de mi estado de ánimo, y
representaba para mí una liberación cantarla cada noche. Cuando me
encontraba en medio del escenario del Cotton Club relataba esas cosas
que nunca pude explicarlas con simples palabras. Yo cantaba la historia
de mis miserias y equivocaciones, de los malentendidos que no supe
solucionar, la historia de cómo me ultrajaron y maltrataron aquella
gente a la que yo había amado y confiado. Yo canté “Stormy Weather”
desde lo más profundo de mi infierno privado en el cual yo había estado
asfixiada y hundida.”
El poeta de Harlem, Langston Hughes escribió: “En los breves coros de
los 32 compases de esa pequeña canción, ella introdujo todos sus
recuerdos de tristeza, pena y soledad convirtiéndolos en inolvidables
joyas de gran intensidad dramática.”
La cantante y su canción fueron las noticias principales de los
periódicos en sus respectivas secciones dedicadas al “show business” y
donde relataban que su actuación en el Cotton Club había conseguido
estar en boca de toda la sociedad melómana neoyorquina. Uno de los
personajes importantes del mundo de la música estadounidense que se
personó para escucharla y que no era nada dado a visitar “night clubs”
fue el compositor y letrista Irving Berlin.
Berlin estaba preparando el musical titulado “As Thousands Cheer” para
estrenarlo en Broadway y en cuanto vio y escuchó a Ethel en el Cotton
Club le ofreció uno de los papeles de protagonista en su espectáculo.
Ella aceptó. La revista se estrenó el 30 de septiembre de 1933 en el
Music Box Theatre y se mantuvo en cartel durante 400 representaciones.
Ethel interpretó cuatro temas en la obra entre los cuales se
encontraba“Supper Time”
Esta es una dura y triste canción en la que una madre se pregunta qué
les dirá a sus hijos, sabiendo que su padre no vendrá a cenar ya que ha
sido linchado. En la literatura musical que trata de estos deplorables
hechos normalmente se nombra a la canción “Strange Fruit basada en un poema
escrito por Lewis Allan (Abel Meeropol) en 1930 y musicado por él mismo
hacia 1936, como el primer tema que trata un linchamiento de una manera
explícita. Billie Holiday se ocupó de hacerla inmensamente popular con
su grabación del 20 de abril de 1939. “Supper Time” no se ha convertido
en un tema popular, pero hay que revindicar que un musico blanco llamado
Irving Berlin y para una audiencia blanca compusiera la música y
escribiera la letra de una canción con una temática tan delicada en
1933. Ethel Waters triunfó en el musical “As Thounsands Cheer” y eso le
abrió las puertas a nuevas producciones de Broadway, “At Home Abroad”
(1935), Mamba’s Daughters (1939) o “Cabin in the Sky” (1940). Esta
última obra se convirtió en película tres años más tarde de la mano del
director Vincente Minnelli que eligió a Ethel Waters como protagonista.
A partir de este trabajo la cantante y actriz ya pudo tocar con sus
manos el firmamento donde están ubicadas todas las grandes Estrellas.
A todo esto, el padre de la criatura, el compositor Harold Arlen iba en
un taxi cuando escuchó silbar al conductor la canción “Stormy Weather” y
le preguntó: “¿Sabe usted quién compuso esa canción?” “Seguro” le
respondió, “Irving Berlin”. “Incorrecto” dijo Arlen “Pero le voy a
permitir que diga dos nombres más”. El taxista nombró a Richard Rodgers
y a Cole Porter. El compositor le replicó “Equivocado, otra vez. Yo
escribí la canción” “Entonces, ¿quién es usted?” preguntó el chofer. “Yo
soy Harold Arlen.” El taxista paró el coche unos metros más adelante se
volvió y le espetó “¿Quién?”
Seis años después de esta pequeña anécdota se estrenaba la película de
Victor Fleming “El Mago de Oz”. En una secuencia de la misma una
jovencita de diecisiete años llamada Judy Garland interpretaba la
canción de Harold Arlen (letra de E.Y. Harburg) titulada “Over the
Rainbow”. Al año siguiente, 1940, la Academia de las Artes y las
Ciencias Cinematográficas daba a conocer a los agraciados a sus premios
Oscar. La codiciada estatuilla que premiaba a la mejor canción original
de película se la dieron a Harold Arlen y a E.Y. Harburg respectivamente
por“Over the Rainbow”.
Arlen se convirtió en ese momento en el músico más famoso de todos los
EE.UU. Seguro que un taxista relataría a sus colegas: “Yo un día llevé a
ese tal Arlen en mi taxi. Un tipo simpático. Estaba yo silbando una…”
En apenas dos semanas del estreno de la “parade” Ethel Waters grabó
“Stormy Weather” para el sello Columbia, el 3 de mayo de 1933, y
desafortunadamente no estuvo acompañada por la banda de Ellington sino
por una orquesta que la discográfica formó para la ocasión. Salió a la
venta en un disco de 78 RPM y la otra cara del vinilo la ocupó el tema
de Victor Young (M) y Ned Washington (L), “Love is a thing”.
Os voy a proponer que escuchéis a Ethel Waters en la grabación de mayo
de 1933. Para aquellos que no conozcan la partitura original de Harold
Arlen les chocará encontrarse con una especie de coda o una tercera
parte de la canción que desde hace años no la interpretan los vocalistas.
Como contrapunto a esta versión de Ethel os propongo escuchar una más
moderna. Frank Sinatra la grabó el 17 de abril de 1984 en Nueva York
rodeado de una banda de músicos de ensueño dirigidos por Quincy Jones.
El arreglo orquestal fue de Sam Mestico. El video nos muestra una
grabación en vivo de la banda junto a Sinatra en el estudio. El álbum
del que formó parte “Stormy Weather” se tituló “L.A. is my Lady”.
Si habéis escuchado ambas versiones, se trataría de opinar quién de los
dos vocalistas trasmite mejor esa tristeza, pena y soledad que según
Langston Hughes están presentes en esos 32 compases de esa gran canción
de Harold Arlen y Ted Koehler que lleva el título de “Stormy Weather” y
que marcó un antes y un después en la carrera artística de Ethel Waters.
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DE INTERES: El Cotton Club, Ethel Waters y Stormy Weather
NOTICIAS
DE INTERES: El Cotton Club, Ethel Waters y Stormy Weather

Fecha: 2020.08.30
Fuente: Los latidos del Jazz
Rhyth-mania y en ella la cantante Aida Ward junto a la banda de Cab
Calloway interpretó la canción “I love a parade” compuesta por Harold
Arlen y letra de Ted Koehler. El éxito que alcanzó este tema entre el
público que asistió al espectáculo durante los meses en que este se
representó fue tal que, a partir de entonces, a las revistas del Cotton
Club se les denominaron “parades”.
Nos encontramos en el año 1933 y los directores artísticos del club
están preparando la que en un par de meses se va a convertir en la
veintidosava “parade”. La parte musical está a cargo del tándem
Arlen-Koehler. Ambos habían trabajado especialmente en una canción
titulada “Stormy Weather” pensada expresamente para que la cantara Cab
Calloway junto a su orquesta. Sus deseos se desvanecieron al enterarse
de que la orquesta contratada para esta edición era la de Duke
Ellington. Calloway era un artista muy difícil de sustituir, sobre todo
en el Cotton Club, después de su triunfo espectacular con la canción
“Minnie the Moocher”
obtenido dos años antes.
Arlen y Koehler no necesitaron pensar demasiado para decidir
conjuntamente que la artista idónea para sustituir al histriónico
Calloway era la vocalista Ethel Waters y se interesaron por su situación
profesional. Las noticias que les llegaron no fueron nada halagüeñas. La
vocalista estaba atravesando uno de los peores momentos de su vida,
tanto en el aspecto personal como profesional. Su matrimonio con el
empresario Eddie Matthews estaba llegando de muy malos modos a un penoso
final después de tres años de convivencia. En el aspecto artístico
estaba “secuestrada” por Al Capone en Chicago que le permitía actuar
exclusivamente en sus clubes lo que se estaba convirtiendo en un
auténtico infierno ya que nadie se atrevía a contratarla por temor a
posibles represalias por parte del mafioso.
El compositor y el letrista empezaron a mover sus hilos comenzando por
el dueño del Cotton Club, el gánster y contrabandista de licores Owney
Madden apodado “The Killer” que había formado parte de la banda de Al
Capone en sus años en Chicago. Ni que decir tiene que todo el alcohol
que se consumía en el Club, y se consumía mucho, lo proporcionaba
Madden. A la Ley Seca aún le quedaba casi un año de vigencia. Al final
el resultado de ese movimiento de hilos fructificó y Ethel Waters fue
contratada por el Cotton Club en unas condiciones dinerarias como ningún
artista las había logrado hasta entonces. Sus primeras palabras ante
Harlen y Koehler fueron de agradecimiento por haberla sacado con vida de
Chicago. Cuando ambos le enseñaron la canción “Stormy Weather” se quedó
impresionada, no solo por la música sino también porque su letra
relataba amores rotos, vidas desgraciadas y la cantante se veía
reflejada en ella.
El 16 de abril de 1933 se estrenó la nueva “parade” del Cotton Club que
además la habían titulado “Stormy Weather” y la selecta clientela del
local lo llenó para escuchar a Ethel Waters junto a la orquesta de Duke
Ellington. Ella relató en su autobiografía escrita en 1951 y titulada
“His Eye Is On The Sparrow” lo siguiente:
“Stormy Weather” era la perfecta expresión de mi estado de ánimo, y
representaba para mí una liberación cantarla cada noche. Cuando me
encontraba en medio del escenario del Cotton Club relataba esas cosas
que nunca pude explicarlas con simples palabras. Yo cantaba la historia
de mis miserias y equivocaciones, de los malentendidos que no supe
solucionar, la historia de cómo me ultrajaron y maltrataron aquella
gente a la que yo había amado y confiado. Yo canté “Stormy Weather”
desde lo más profundo de mi infierno privado en el cual yo había estado
asfixiada y hundida.”
El poeta de Harlem, Langston Hughes escribió: “En los breves coros de
los 32 compases de esa pequeña canción, ella introdujo todos sus
recuerdos de tristeza, pena y soledad convirtiéndolos en inolvidables
joyas de gran intensidad dramática.”
La cantante y su canción fueron las noticias principales de los
periódicos en sus respectivas secciones dedicadas al “show business” y
donde relataban que su actuación en el Cotton Club había conseguido
estar en boca de toda la sociedad melómana neoyorquina. Uno de los
personajes importantes del mundo de la música estadounidense que se
personó para escucharla y que no era nada dado a visitar “night clubs”
fue el compositor y letrista Irving Berlin.
Berlin estaba preparando el musical titulado “As Thousands Cheer” para
estrenarlo en Broadway y en cuanto vio y escuchó a Ethel en el Cotton
Club le ofreció uno de los papeles de protagonista en su espectáculo.
Ella aceptó. La revista se estrenó el 30 de septiembre de 1933 en el
Music Box Theatre y se mantuvo en cartel durante 400 representaciones.
Ethel interpretó cuatro temas en la obra entre los cuales se
encontraba“Supper Time”
Esta es una dura y triste canción en la que una madre se pregunta qué
les dirá a sus hijos, sabiendo que su padre no vendrá a cenar ya que ha
sido linchado. En la literatura musical que trata de estos deplorables
hechos normalmente se nombra a la canción “Strange Fruit basada en un poema
escrito por Lewis Allan (Abel Meeropol) en 1930 y musicado por él mismo
hacia 1936, como el primer tema que trata un linchamiento de una manera
explícita. Billie Holiday se ocupó de hacerla inmensamente popular con
su grabación del 20 de abril de 1939. “Supper Time” no se ha convertido
en un tema popular, pero hay que revindicar que un musico blanco llamado
Irving Berlin y para una audiencia blanca compusiera la música y
escribiera la letra de una canción con una temática tan delicada en
1933. Ethel Waters triunfó en el musical “As Thounsands Cheer” y eso le
abrió las puertas a nuevas producciones de Broadway, “At Home Abroad”
(1935), Mamba’s Daughters (1939) o “Cabin in the Sky” (1940). Esta
última obra se convirtió en película tres años más tarde de la mano del
director Vincente Minnelli que eligió a Ethel Waters como protagonista.
A partir de este trabajo la cantante y actriz ya pudo tocar con sus
manos el firmamento donde están ubicadas todas las grandes Estrellas.
A todo esto, el padre de la criatura, el compositor Harold Arlen iba en
un taxi cuando escuchó silbar al conductor la canción “Stormy Weather” y
le preguntó: “¿Sabe usted quién compuso esa canción?” “Seguro” le
respondió, “Irving Berlin”. “Incorrecto” dijo Arlen “Pero le voy a
permitir que diga dos nombres más”. El taxista nombró a Richard Rodgers
y a Cole Porter. El compositor le replicó “Equivocado, otra vez. Yo
escribí la canción” “Entonces, ¿quién es usted?” preguntó el chofer. “Yo
soy Harold Arlen.” El taxista paró el coche unos metros más adelante se
volvió y le espetó “¿Quién?”
Seis años después de esta pequeña anécdota se estrenaba la película de
Victor Fleming “El Mago de Oz”. En una secuencia de la misma una
jovencita de diecisiete años llamada Judy Garland interpretaba la
canción de Harold Arlen (letra de E.Y. Harburg) titulada “Over the
Rainbow”. Al año siguiente, 1940, la Academia de las Artes y las
Ciencias Cinematográficas daba a conocer a los agraciados a sus premios
Oscar. La codiciada estatuilla que premiaba a la mejor canción original
de película se la dieron a Harold Arlen y a E.Y. Harburg respectivamente
por“Over the Rainbow”.
Arlen se convirtió en ese momento en el músico más famoso de todos los
EE.UU. Seguro que un taxista relataría a sus colegas: “Yo un día llevé a
ese tal Arlen en mi taxi. Un tipo simpático. Estaba yo silbando una…”
En apenas dos semanas del estreno de la “parade” Ethel Waters grabó
“Stormy Weather” para el sello Columbia, el 3 de mayo de 1933, y
desafortunadamente no estuvo acompañada por la banda de Ellington sino
por una orquesta que la discográfica formó para la ocasión. Salió a la
venta en un disco de 78 RPM y la otra cara del vinilo la ocupó el tema
de Victor Young (M) y Ned Washington (L), “Love is a thing”.
Os voy a proponer que escuchéis a Ethel Waters en la grabación de mayo
de 1933. Para aquellos que no conozcan la partitura original de Harold
Arlen les chocará encontrarse con una especie de coda o una tercera
parte de la canción que desde hace años no la interpretan los vocalistas.
Como contrapunto a esta versión de Ethel os propongo escuchar una más
moderna. Frank Sinatra la grabó el 17 de abril de 1984 en Nueva York
rodeado de una banda de músicos de ensueño dirigidos por Quincy Jones.
El arreglo orquestal fue de Sam Mestico. El video nos muestra una
grabación en vivo de la banda junto a Sinatra en el estudio. El álbum
del que formó parte “Stormy Weather” se tituló “L.A. is my Lady”.
Si habéis escuchado ambas versiones, se trataría de opinar quién de los
dos vocalistas trasmite mejor esa tristeza, pena y soledad que según
Langston Hughes están presentes en esos 32 compases de esa gran canción
de Harold Arlen y Ted Koehler que lleva el título de “Stormy Weather” y
que marcó un antes y un después en la carrera artística de Ethel Waters.
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