Inicio / De Buena Tinta / Anatomía de una Canción: Ko Ko (Charlie Parker)

NOTICIAS

Anatomía de una Canción: Ko Ko (Charlie Parker)

Fecha: 2020.08.30
Fuente: Los latidos del Jazz

La historia que lleva cosida la partitura de Ko Ko empieza realmente en
el año 1903 en un pueblecito cerca del área de Brighton, England. En él
nació Raymond Stanley Noble, conocido como Ray Noble. Con una edad de 24
años se proclamó el mejor arreglista británico. Dos años más tarde formó
la New Mayfair Dance Orchestra y desde un primer momento fue demandada
por los más lujosos hoteles de su país para llenar con sus notas sus
salones de baile más elegantes. Sin embargo, en 1934 decidió “Hacer las
Américas” y marchó a Nueva York junto a su cantante Al Bowlly y su
baterista Bill Harty. Allá en “La Gran Manzana” le pidió ayuda a Glenn
Miller para reclutar una nueva banda, el propio trombonista participó en
ella durante un corto período de tiempo. En 1935 la orquesta americana
de Ray Noble triunfaba en el recinto privado para eventos más icónico de
Nueva York conocido como el Rainbow Room situado en el piso 65 en el nº
30 de la Rockefeller Plaza en el Rockefeller Center en Midtown Manhattan.

Ray Noble escribió, en el año 1938, una suite a la que tituló “Indian
Suite” compuesta por cinco movimientos: “Cherokee”, “Comanche War
Dance”, “Iroquois”, “Seminola” y “Sioux Sue”.

Charlie Barnet fue un saxofonista y lideró una banda bastante popular
durante la Época del Swing. Musicalmente hablando estaba muy
influenciado por la orquesta de Ellington a la que trataba de imitar. En
su currículum podemos leer que fue de los primeros directores de banda
que incluyó a músicos negros en sus filas, como Roy Eldridge o Benny
Carter. Barnet se fijó en el tema “Cherokee” y le pidió a su segundo
trompetista y arreglista Billy May (que con el tiempo se convertiría en
uno de los mejores especialistas en esa faceta de todo el país) que le
escribiera un arreglo para la citada canción.

Charlie Barnet y su orquesta grabaron la canción“Cherokee”
 para el sello Bluebird el
14 de agosto de 1939 y salió al mercado en un vinilo de 78 rpm como cara
A. El éxito de la canción fue fulgurante (en una buena parte gracias al
arreglo de Billy May) al punto de que situó a la formación de Barnet en
el podio de las orquestas de swing. Este último quiso emular ese gran
triunfo componiendo otra canción, con el pseudónimo de Dale Bennett,
titulándola “Redskin Rhumba”, pero en este caso se cumplió el dicho de
“segundas partes nunca fueron buenas”.

Debido a la paleta de acordes que sostenía “Cherokee” esta melodía fue
muy utilizada por los “be bopers” tanto en sus actuaciones en directo en
los clubes como en las “jam-sessions”. Estamos a finales de 1939 y
Charlie Parker se encontraba en el neoyorquino club Monroe’s. Uno de los
temas habituales del repertorio era “Cherokee” y una noche ocurrió algo
especial que él relató así: “Lo que pasó fue que esa noche estaba yo
tocando “Cherokee” y descubrí que si empleaba los intervalos superiores
de un acorde como línea melódica y los respaldaba con los cambios
oportunos, era capaz de interpretar esa cosa que llevaba tiempo
escuchando en mi interior. La jugada me salió bien”. Charlie se dedicó a
profundizar con “Cherokee” utilizando ese nuevo descubrimiento y con
toda probabilidad le surgirían varias melodías. Eligió a una de ellas y
la tituló “Ko Ko”.

El 26 de noviembre de 1945, los siguientes músicos entraban en el WOR
Studios en Nueva York para realizar una sesión de grabación: Charlie
Parker (as), Miles Davis (t), Argonne Thornton aka Sadik Hakim (p),
Curly Russell (b) y Max Roach (d). Al cabo de un rato, apareció Dizzy
Gillespie y le dijo a su gran amigo Charlie Parker: “Charlie, quiero
tocar el piano en varios temas”. Charlie le concedió su deseo. La banda,
con Dizzy al piano, tocó “Warming up a riff”, “Billie’s bounce”, “Now’s
the time” y “Meandering”. Sadik Hakim se sentó al piano en “Thriving on
a riff”. Miles Davis – que contaba con 19 años – había aportado hasta el
momento “solos” meditabundos y contenidos, pero llegó la prueba de
fuego: la grabación del rápido tema Ko Ko. Miles simplemente se negó a
tocar. “No me sé muy bien la melodía, es muy rápida y no quiero hacer el
ridículo.” Dizzy, ni corto ni perezoso, propuso: “Tocaré yo la trompeta,
pero también el piano.” En ese momento se produjo lo que en terminología
militar se denomina un problema de logística. Aparte de ese “pequeño
problema” cuando salió a la venta el vinilo de 78 RPM conteniendo el
tema Ko Ko en la galleta del mismo quedaron acreditados los nombres de
los músicos que lo grabaron y aparece un pianista llamado Hen Gates. La
discográfica Savoy ¡se había inventado a un pianista!

Todo ese misterio que rodeó a la grabación de Ko Ko se resolvió
prácticamente a raíz de una entrevista que la revista Jazz Review le
realizó al pianista Sadik Hakim en febrero de 1959, catorce años después
de la citada grabación. Sobre la duplicidad de instrumentos de Dizzy
Gilllespie comentó: “Yo estaba al piano cuando él tocaba la trompeta. Al
acabar, se sentaba a mi lado y continuaba.” (Este hecho solo ocurrió la
primera vez que tocaron la melodía y durante breves momentos, ya que al
final cuando volvieron a interpretarla hay un pequeño “solo” de batería
de Roach que permitió cómodamente a Dizzy dejar el piano y coger su
trompeta). En cuanto al pianista fantasma relató: “Ni Charlie ni yo
estábamos afiliados al sindicato local y en las sesiones de grabación
debían de participar al menos cuatro miembros del sindicato. La
discográfica Savoy dijo que no podían utilizar mi nombre /(la
contribución de Dizzy debía de mantenerse anónima por razones
contractuales)/. Yo no me opuse, ni tampoco pregunté si iba a cobrar,
estaba encantado de trabajar con Bird.”

Aparte de ese pequeño “thriller” que supuso la grabación de Ko Ko, su
aportación musical, sobre todo para el movimiento del “be bop” fue
determinante. El musicólogo Ted Gioia en su libro “Historia del Jazz”
(1997) comenta al respecto: “Lo más impresionante /(de la sesión de
grabación)/ fue la versión de “Ko Ko” inmortalizada aquel día. Esta
reelaboración de “Cherokee” se inicia con una misteriosa introducción
(quizás la más famosa del jazz desde la sonora llamada con la que
Armstrong inicia el “West End Blues”, que teje y desteje las
frases sin ningún apoyo armónico, anticipando la ambigüedad tonal
empleada por Ornette Coleman y Don Cherry unos quince años más tarde. A
esto sigue uno de los mejores solos de Parker, dos choruses llenos de un
torrencial bebop que pocos saxofonistas de la época habrían sido capaces
de tocar, aunque sólo hubieran tenido que leerlo en partitura.”

El primer tema que os propongo escuchar es lógicamente “Ko Ko” grabado
en los WOR Studios de Broadway el 26 de noviembre de 1945. Los músicos
fueron: Charlie Parker (saxo alto), Dizzy Gillespie (piano y trompeta),
Curly Russell (bajo), Max Roach (batería).

La otra canción que os sugiero que escuchéis se grabó en la misma sesión
de Ko Ko y se titula “Now’s the time” y es otra composición de Parker.
La intérprete que la va a cantar se llama Angela Hagenbach y será una de
las mejores vocalistas brasileñas del momento. Tiene su centro de
actividades en la ciudad de Kansas City en los EE.UU. En “Now is the
time” ella va a practicar lo que en jazz vocal se denomina “vocalese”
que consiste de ponerle letra a la melodía y a las improvisaciones de
temas interpretados por figuras del jazz. En este caso la letra la
escribió el vocalista Eddie Jefferson que fue el “inventor” a principios
de los cincuenta de esta modalidad dentro del jazz vocal. Angela
Hagenbach incluyó “Now’s the time” en su álbum del año 2000 denominado
“Weaver of Dreams”.

Regresar a noticias

Lo más leído de la semana