D'Cuba Jazz
Domingo, 22 de Agosto, 2021
Noventa millas es la distancia que separa las ciudades de Miami y La Habana. También es la que separa dos modos de vivir y dos maneras de entender la música.
En la red digital se lee que con este proyecto llamado Ninety Miles, editado por el sello Concord Picante, hace que “se acercan y confluyen”.
Ninety Miles es una especie de ‘all stars’ del joven jazz norteamericano visitando Cuba. Aquí fueron acompañados por los respectivos cuartetos de dos grandes pianistas como Rember Duharte y Harold López-Nussa.
Ellos crearon una mezcla de jazz de altura con música cubana de primer orden. El disco fue grabado por completo en La Habana y el repertorio lo conforman una mezcla de temas originales de dos de los líderes del proyecto y de Rember y Haroldo arreglados para la ocasión con mucho gusto.
Un proyecto ambicioso que tuvo como marco los ensayos del concierto único que los músicos ofrecieron en el Festival Jazz Plaza en 2010.
El disco se inicia con un bello tema firmado por Duharte, titulado Ñengueleru, que recuerda la labor realizada por el saxofonista Steve Coleman en su momento con la música cubana.
Le sigue uno de los dos temas firmados por Harold, E´cha, y luego David Sánchez aporta dos composiciones, Sunrise y The Forgotten Ones. Stefon se destaca con su Black Action Figure mas, cercanas al jazz estadounidense.
Durante la celebración del Festival Jazz Plaza 2010 nació este ambicioso proyecto. Era la primera vez que los tres músicos visitantes entraban juntos en un estudio de grabación. El resultado les ha dejado satisfechos.
Harris, Sánchez y Scott se unieron así a una larga lista de músicos estadounidenses que en las últimas décadas salvaron obstáculos extramusicales para compartir música y simpatía con sus similares de la Mayor de las Antillas.
Muchos ejemplos hay, desde contactos aislados a la sistemática relación con Dizzy Gillespie, hasta la incorporación de músicos cubanos a la orquesta Havana, del también trompetista Roy Hargrove.
Ninenty Miles, bello experimento que debería tener continuidad en un futuro, proyecta en el ámbito cubano a Stefon Harris, cuatro veces nominado a Grammy y mejor vibrafonista en encuestas de revistas como Jazziz, Jazz Times y Downbeat
Además, la Asociación de Periodistas de Jazz de Estados Unidos le ha distinguido en seis ocasiones por considerarlos uno de los más importantes jóvenes jazzistas de ese país.
El boricua David Sánchez, ya conocido entre nosotros por varias visitas, es uno de los grandes saxofonistas de su generación, con obras elogiadas por el New York Times, Wall Street Journal y Washington Post, entre otros importantes medios.
Christian Scott, por su parte, con una carrera en pleno ascenso, a sus 21 años aporta la sensibilidad de su New Orleáns natal. Ya tiene una nominación a Grammy y es de los propuestos por Billboard “como un rostro a seguir”.
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Ninety Miles en CUBADISCO 2012
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Ninety Miles en CUBADISCO 2012

Por: jds
Fecha: 2012.04.30
Noventa millas es la distancia que separa las ciudades de Miami y La Habana. También es la que separa dos modos de vivir y dos maneras de entender la música.
En la red digital se lee que con este proyecto llamado Ninety Miles, editado por el sello Concord Picante, hace que “se acercan y confluyen”.
Ninety Miles es una especie de ‘all stars’ del joven jazz norteamericano visitando Cuba. Aquí fueron acompañados por los respectivos cuartetos de dos grandes pianistas como Rember Duharte y Harold López-Nussa.
Ellos crearon una mezcla de jazz de altura con música cubana de primer orden. El disco fue grabado por completo en La Habana y el repertorio lo conforman una mezcla de temas originales de dos de los líderes del proyecto y de Rember y Haroldo arreglados para la ocasión con mucho gusto.
Un proyecto ambicioso que tuvo como marco los ensayos del concierto único que los músicos ofrecieron en el Festival Jazz Plaza en 2010.
El disco se inicia con un bello tema firmado por Duharte, titulado Ñengueleru, que recuerda la labor realizada por el saxofonista Steve Coleman en su momento con la música cubana.
Le sigue uno de los dos temas firmados por Harold, E´cha, y luego David Sánchez aporta dos composiciones, Sunrise y The Forgotten Ones. Stefon se destaca con su Black Action Figure mas, cercanas al jazz estadounidense.
Durante la celebración del Festival Jazz Plaza 2010 nació este ambicioso proyecto. Era la primera vez que los tres músicos visitantes entraban juntos en un estudio de grabación. El resultado les ha dejado satisfechos.
Harris, Sánchez y Scott se unieron así a una larga lista de músicos estadounidenses que en las últimas décadas salvaron obstáculos extramusicales para compartir música y simpatía con sus similares de la Mayor de las Antillas.
Muchos ejemplos hay, desde contactos aislados a la sistemática relación con Dizzy Gillespie, hasta la incorporación de músicos cubanos a la orquesta Havana, del también trompetista Roy Hargrove.
Ninenty Miles, bello experimento que debería tener continuidad en un futuro, proyecta en el ámbito cubano a Stefon Harris, cuatro veces nominado a Grammy y mejor vibrafonista en encuestas de revistas como Jazziz, Jazz Times y Downbeat
Además, la Asociación de Periodistas de Jazz de Estados Unidos le ha distinguido en seis ocasiones por considerarlos uno de los más importantes jóvenes jazzistas de ese país.
El boricua David Sánchez, ya conocido entre nosotros por varias visitas, es uno de los grandes saxofonistas de su generación, con obras elogiadas por el New York Times, Wall Street Journal y Washington Post, entre otros importantes medios.
Christian Scott, por su parte, con una carrera en pleno ascenso, a sus 21 años aporta la sensibilidad de su New Orleáns natal. Ya tiene una nominación a Grammy y es de los propuestos por Billboard “como un rostro a seguir”.
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